Ya era jueves y eso para Pipiñas era casi casi como si fuese fin de semana. Para evitarse más jaleos con el jefe, decidió ir directamente a ver a la chica que había denunciado la desaparición, Caipiriña, que era depedienta de una frutería y ya iría luego al Pipón Inglés a hacer la compra.
Pipiñas hacía demasiado tiempo que no hacia cositas y en cuanto vió a la dependienta empezo a ponerse un poco nervioso... nunca se le habían dado bien las mujeres.
Definitivamente, Pipiñas era un desastre con las mujeres ¬¬



